Vagando Por Mundopolis

Que hacer en Nizwa y alrededores

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A tan solo dos horas en coche de Mascate se encuentra la antigua capital del Sultanato de Omán.

Nizwa quizás sea la ciudad más turística del país y razones no le faltan. Durante los siglos VI y VII d.C fue capital del sultanato y aunque hoy se encuentra en un segundo plano en favor de la capital, Mascate, tras sus imponentes muros aún se palpa su antigua grandeza.

Hay mucho que ver en Nizwa desde uno de los castillos más imponentes del país, un zoco que nos recuerda que la ciudad fue el epicentro del comercio en Omán y unos alrededores repletos de fortalezas, wadis y rutas de senderismo.

El post de hoy es como una pequeña guía de lo que vimos en la ciudad y sus alrededores. Si estás expatriado en Omán o vas a pasar unas vacaciones, te recomiendo que no vengas solo a pasar un día. Quédate un poco más porque hay mucho que ver y que hacer en Nizwa y sus alrededores.

Nizwa Fort

En el S. XI el imán Al Sult Bin Malik Al Kharusi ordenaría la construcción de este colosal fuerte para proteger a Nizwa de los invasores. En aquel momento la ciudad comenzaba a ser un enclave estratégico de las rutas comerciales de las especias, por lo que muchos ansiaban hacerse con sus riquezas y los invasores andaban al acecho.

Nizwa Fort tardó 12 años en construirse. El objetivo fue que tuviera una posición dominante en la ciudad para controlar el oasis y las arterias comerciales circundantes.

Más tarde, en el S. XVII el Sultán Bin Sauf Al Yarubi, el mismo que se encargó de echar de una patada a los portugueses de Omán, inició una renovación en el castillo. Incluiría unos nuevos ingenios defensivos «los cañones” que colocarían a lo largo de la torre y de sus muros para defender al Nizwa Fort de sus enemigos.

Atravesamos los gruesos muros del fuerte. Llama la atención las cárceles y pozos que hay en la primera planta, tienen una razón de ser. Nizwa Fort se construyó sobre un arroyo, con la idea de poder extraer agua de sus pozos y abastecerse para sobrevivir durante los asedios.

En el interior del Nizwa Fort puedes pasar horas recorriendo el laberinto de corredores, habitaciones y puertas falsas, con las que se engañaban a los enemigos que lograsen penetrar en su interior.

Fijaos que detalles tan curiosos tiene el fuerte. Ya os conté cuando os hablé del Nakhal Fort, que en Omán utilizaban para evitar que asaltaran sus fortalezas, una especie de zumo de dátil hirviendo que vertían desde las almenas del castillo a los que quisieran invadirles. Aquí también las veréis.

Lo más llamativo de este fuerte es su gigantesca torre circular, la más grande de Omán. Tiene 45 metros de diámetro y se levanta a 34 metros de altura. Sus cimientos penetran en la tierra a 30 metros de profundidad hasta unirse con los muros de la ciudad.

Subid hasta lo más alto de la torre. Se hace a través de una oscura escalera que zigzaguea hasta la cima. En cada vuelta hay una pesada puerta de madera. La intención era cerrarlas para que los enemigos que entraran en el fuerte se encontraran con todo tipo de dificultades. Las puertas tienen 10 cm de grosor y sobre su dintel hay una abertura desde dónde se echaba aceite hirviendo a los invasores.

Desde la torre las vistas son estupendas. Un mar de palmeras se extiende hasta el horizonte dando una nota de color al tono a las montañas grisáceas que rodean la ciudad.

El fuerte de Nizwa tiene siete pozos y varias cárceles. Veréis las habitaciones que usaba el Imam, las de su familia, invitados, sirvientes y guardias. Aquí también se alojaron eruditos religiosos. El fuerte tenía una excelente biblioteca y por supuesto no faltaban las salas de oración.

No te pierdas el museo que hay en la planta baja. Hay un montón de objetos y paneles explicativos sobre la historia de la zona. Aunque la entrada es cara, nos costó como unos 10€ (5 RO) es uno de los lugares que tenéis que ver en Nizwa.

Horario de Nizwa Fort: De sábado a jueves abre de 8:00am a 20:00pm. Los viernes abre de 8:00 a 11:30h horas y de 13:30 a 20:00 pm. 

Mezquitas históricas de Nizwa

Como capital del imanato que fue, Nizwa fue un centro cultural y religioso donde se construyeron varias mezquitas. Unas se usaron como lugar de culto, otras fueron escuelas y en otras se realizaron juicios e incluso sirvieron para albergar consejos nacionales.

Dad un paseo por la ciudad, ya que os toparéis con un par de ellas que son de las más antiguas del mundo. Se construyeron en el S. VII. Si no eres musulmán solo las podrás ver por fuera, una es Al Qala’a Mosque, la otra es Shawadhnah.

La mezquita más grande y moderna que ver en Nizwa es la Gran Mezquiza Sultan Qaboos.

El Zoco de Nizwa

La historia siempre ha beneficiado a las ciudades situadas en las rutas comerciales, enriqueciéndolas no solo económicamente sino también cultural y artísticamente, y esto fue lo que le sucedió a Nizwa.

El zoco de Nizwa debió ser un lugar vibrante, dónde llegaban especias, seda y porcelana procedentes de otros continentes que desembarcaban en los puertos de Sur y Mascate. Desde el mercado de Nizwa continuaban su ruta camino a las montañas.

En el centro de Nizwa veréis una zona que está llena de tiendas de cerámica dónde se puede comprar un montón de cosas a buen precio, eso sí tras el correspondiente regateo. El problema es que luego te lleguen intactas a casa, en nuestro caso llegaron sanas y salvas.

Además de cerámica hay cuentas de collares, pañuelos, agua de rosas, lámparas, incienso y especias. Podéis emular a los mismísimos Reyes Magos, comprando incienso y mirra. Otra cosa que podéis comprar son los «dishdasha«. Son los impolutos vestidos blancos que usan los hombres omanís. También venden los gorritos que ellos siempre suelen llevar, llamados «kuma«.

Estos tienen una franja decorativa que hace juego con una borla que siempre está perfumada. He de decir de los hombres omanís que son los que mejor huelen del mundo. Siempre que me cruzaba con uno dejaba una estela embriagadora y encima son bastante guapos. Que más se puede pedir.

En el Zoco de Nizwa también venden «hanjars«. Son las dagas curvadas que llevan los omanís. Están muy labradas y algunas llevan hasta piedras incrustadas. Aunque en en los tiempos que corren llevar un puñal de recuerdo, como que no nos pareció buena idea.

Además de las tiendas había un zoco turístico, pero estaba vacío y cerrado a cal y canto. Una pena porque la plata de Nizwa era famosa y en el pasado este mercado debía de estar lleno de tiendas.

Tras el fiasco de encontrarnos con el fantasmal mercado turístico, regresamos a la zona de tiendas de alfarería donde pasamos un buen rato rebuscando.

Tened en cuenta que a medio día cierran la mayoría de las tiendas en Nizwa. El horario es de 6:00 am a 13:00 y de 16:00 a 22:00. Ojo con los viernes, ya que las tiendas solo abren hasta las 11 de la mañana.

El mercado de Verduras

Continuamos nuestro paseo por Nizwa y llegamos al mercado de verduras. No está muy lejos del mercado turístico. Como no teníamos nada que hacer y solo queríamos pasear tranquilamente entramos. No se diferencia de cualquier otro mercado de verduras que podéis ver en otras partes del mundo, pero fuimos porque siempre se descubre una fruta o verdura que no has visto en la vida. También compramos alguna especia que nunca habíamos comprado antes, para probar condimentos nuevos.

Además de especias no te olvides de probar los dátiles de Nizwa, ya que son de los mejores de Omán, y si eres golosos prueba los dulces porque están que te mueres.

Al lado del Nizwa Suq hay también un mercado de pescado y otro carne, pero allí sí que no fuimos. Decidimos irnos a tomar algo a una terraza desde dónde vimos el atardecer.  

Falaj Daris Park

Una de las mejores cosas que hacer en Nizwa es dar un paseo por este parque para conocer de cerca uno de los Falaj más grandes de Omán.

Ya os expliqué en el post de Al Hamra y Misfat que es un “Falaj”. Nizwa se convirtió gracias a ellos en una ciudad prospera, ya que tenía mucha agua. Su extracción, gestión y distribución equitativa por la ciudad se realizaba a través de sus 134 aflaj (es el plural en árabe de falaj).

Hoy en día 100 de ellos siguen en funcionamiento. Por lo que si vienes hasta el Falaj Daris Park tendrás la oportunidad de verlos de cerca e incluso verás zonas en las que los canales se internan en la profundidad de la tierra.

Mercado de ganado de Sinaw e Ibra

Los jueves es un día de mucha actividad en el mercado de Sinaw. En este mercado podéis conocer el lado más tradicional de Omán. Aquí es dónde los beduinos venden sus camellos y cabras, es un lugar de lo más animado, puesto que acude gente de todos los pueblos cercanos. Así que otra de las cosas que podéis incluir en la lista de qué hacer en Nizwa es venir hasta el mercado de Sinaw, el mercado de animales más multitudinario de la región.

La razón para venir hasta aquí no es solo es para ver camellos y cabras o las bulliciosas negociaciones que se cierran normalmente con un apretón de manos.

Lo que hace interesante al mercado de cabras de Sinaw es que acude mucha gente de los pueblos cercanos, incluidas las mujeres, que llevan su ropa tradicional, el curioso burka omaní.

No veáis en este caso el burka como un elemento opresor, ya que en Omán, las mujeres lo utilizaban desde la época preislámica no como un elemento religioso sino para protegerse del sol y de la arena del desierto. Tiene una forma que es de lo más curiosa, es como una especie de máscara picuda.

El mercado de ganado de Sinaw es único en el país y está de lo más animado. Fue curioso ver que no solo compraban o vendía con dinero sino que también hacían trueques, intercambiaban algunos animales por otras mercancías.

Nos sentamos y pasamos un buen rato observando el trajín de gentes y animales que desfilaban ante nosotros.

Castillo de Jabreen

Una de las cosas que podéis hacer en los alrededores de Nizwa es conocer castillos. A unos 30 minutos en coche se encuentra el pueblo de Bahla. Aquí podéis conocer el imponente castillo de Jabreen construido en 1675 por el imán Bil-Arab Bin Sultán que fue enterrado aquí.

Es uno de los castillos mejor conservados gracias a las muchas restauraciones que ha tenido. Se diferencia de los otros castillos que podéis ver en Omán que las habitaciones están decoradas con mobiliario y sus techos de madera están completamente pintados con dibujos.

El castillo de Jabreen no se construyó en tiempos de guerra, por lo que más que carácter defensivo era un palacio dónde además de leyes islámicas se estudió astrología y medicina.

Tiene tres pisos y numerosas habitaciones. No os perdáis el llamado “Salón del Sol y la Luna”, un salón para recibir invitados importantes con 14 ventanas y un techo en el que hay dibujados ojos.

Bahla Fort

Otro de los lugares que ver en los alrededores de Nizwa es Bahla Fort. Es otro castillo imponente, de los más grandes y antiguos de Omán. Es tan grande que recorrer sus innumerables habitaciones te puede llevar más de tres horas.

Las rosas de Jebel Akdar

Hacer una ruta de senderismo por Jebel Akdar es una de las mejores cosas que hacer en Nizwa. Puedes dedicar una mañana a recorrer los senderos de las montañas, estarás rodeado por huertas, falajs, árboles frutales y sobre todo por cientos de rosales que convierten el paseo en una gozada para los sentidos. Jebel El Akhdar está muy cerca de Nizwa a unos 42 km, por lo que en media hora te plantarás aquí.

Jebel Akdhar significa en español montaña verde. Recibe este nombre porque este lugar es un vergel rodeado de secas montañas. Aquí crece la preciada rosa damasquina, utilizada no solo en cosmética, cuando se destila para obtener el agua de rosas sino que también se utiliza en gastronomía, para hacer numerosos postres.

Es una ruta de senderismo de lo más agradable, rodeada de bonitos pueblos con unas vistas espectaculares. Fue un lugar que me gustó mucho así que dedicare una entrada del blog para contaros lo que hicimos por aquí.

Senderismo en el Gran Cañón de Omán

Otra de las rutas de senderismo que no te puedes perder si vienes a este país, es la del Gran Cañón de Omán que rodea la montaña más alta de Omán, Jebel Shams, la montaña del sol. Una ruta sencilla incluso aunque no estés en forma, ya que no requiere mucho esfuerzo.

La ruta se inicia en el pueblecito de Al Khatim y desde aquí comienzan tres rutas con diferentes niveles de dificultad. Si quieres saber todos los detalles de esta ruta y que vas a ver por aquí, pásate por éste otro post.

Este quizás sea uno de los lugares más apartados que ver en los alrededores de Nizwa, ya que está a unas dos horas en coche. Pero es uno de los lugares que tenéis que conocer si venís a Omán.

Nuestra siguiente etapa en Omán nos llevará al desierto, no sin antes detenernos en Mudeyreb. Aquí se alzan imponentes torreones de piedra. Unos vigías de las rutas comerciales que atravesaban el desierto de Omán, pero esa es otra historia.

Feliz fin de semana

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