Vagando Por Mundopolis

Parque Buda Xieng Khuan: Entre dioses y demonios

Cerca de Vientián, la capital de Laos, conocimos un parque bien curioso, el Parque Buda Xieng Khuan. Si te sobran un par de horas acércate hasta aquí para conocerlo porque el lugar es realmente insólito. Un parque plagado de inmensas esculturas a orillas del río Mekong.

Xieng Khuan significa algo así como “ciudad espiritual”. Este nombre no es laosiano sino vietnamita, ya que su creador, Luan Pu Bunleau estudió en Vietnam. Aunque se podría llamar el parque de las apariencias.

A primera vista pudiera parecer que éste es un lugar sagrado, debido a la cantidad de esculturas que representan a todo tipo de dioses, pero no lo es. El parque es fruto de la loca imaginación del Sr. Bunleau y realmente es un espacio artístico.

Las esculturas parecen de piedra, pero tampoco lo son. Son de hormigón armado y se dice que las fabricó el propio Bunleau junto a sus discípulos y seguidores.

Aunque se pudiera pensar que estas esculturas tienen más de mil años, tampoco es así, son bastantes nuevas. El Parque Buda nació en 1958 y quizás su aspecto ajado y deteriorado se debe más a una mezcla entre dejadez y falta de cuidado, unido a las condiciones climáticas adversas. Al estar el parque al lado del río Mekong por lo que las esculturas han padecido las crecidas del río y el Parque Buda se ha inundado varias veces.

¿Qué hay en el Parque Buda Xieng Khuan?

Lo que te encontrarás en el Parque Buda Xieng Khuan es una enorme colección de esculturas, nada menos que 200. Todas  representan dioses budistas e hinduistas. Lo llamativo es su tamaño ya que la mayoría son gigantes.

Fijaos en algo curioso, la mayor parte de las esculturas miran hacia el este, donde nace el sol. Solo miran al lado contrario, al oeste, las que representan la muerte.

¿Quién construyó el parque Buda?

Las esculturas del parque Buda Xieng Khuan salieron de la cabeza de un hombre de lo más imaginativo, el señor Luang Pu Bunleua una mezcla de monje-chamán tailandés que adoraba tanto el budismo como el hinduismo y tenía la esperanza de que ambas religiones se pudieran fusionar en una sola. Así que creó una especie de escuela religiosa hibrida de ambas religiones y hasta consiguió tener varios adeptos.

Ese imaginario de diferentes dioses en comunión, quiso plasmarlo en un parque y por eso creó el parque buda Xieng Khuan.

El Sr. Bunleua vivió en una época convulsa, mientras estaba construyendo el Parque Buda, se inició la Guerra en la vecina Vietnam. A su vez, en Laos, comenzó una guerra civil que terminaría en 1975 con el triunfo del bando comunista y el derrocamiento de la familia real.

Con el cambio de Gobierno el Sr. Bunleua detuvo la construcción de su parque. El partido comunista no tenía ningún interés en asuntos místicos, ni religiosos, así que Bunleua hizo las maletas, cruzó la frontera y se instaló en su Tailandia natal. Pero no detuvo su actividad creativa escultórica. A pocos kilómetros de su Parque Budista Xieng Khuan se encuentra el puente de la amistad que divide la frontera entre Laos y Tailandia. Se instaló cerca de allí en Nong Khai y decidió construir otro parque similar al Parque Buda llamado, Sala Keoku.

Recorriendo el Parque Buda

Terminamos de comer, ya habíamos ido a todos los lugares de interés de Vientián, por lo que decidimos ir a explorar los alrededores. Yo quería conocer este lugar ya que había visto unas fotos de las esculturas y me habían parecido impresionantes por lo que decidimos ir allí un rato y de paso conocer otros lugares cercanos.

Dudamos entre coger el autobús o un tuk tuk para llegar allí, pero como no queríamos depender del transporte y queríamos ir a más sitios, decidimos negociar con el dueño de un tuk tuk. Al final del post os contaré las formas que tenéis de llegar hasta aquí desde Vientián.

El parque está ubicado en un lugar verde esmeralda, lleno de vegetación un lugar muy agradable en la orilla del río Mekong. A mí el parque me gustó, vale que puede ser un poco surreal, pero las esculturas son sorprendentes, sobre todo por el gran tamaño que tienen muchas de ellas.

Aunque no es un lugar religioso y el parque no tiene ninguna intención más que ser un espacio de ocio, era curioso porque los monjes iban a rezar allí. Quizás lo que echamos de menos fue alguna una explicación del significado de las esculturas porque es un potaje impresionante entre budismo e hinduismo que no siempre es fácil de comprender.

Casi lo vimos solos, posiblemente porque era la peor hora a la que se podía ir, era medio día y pocos turistas se aventuraban a ir al Parque Buda con el sol de justicia que caía y el calor pegajoso que había en ese momento, aunque he de decir que en la zona de Vientián no había mucho turismo.

Menos mal que en el parque hay un bar, así que después de ver todas las esculturas fuimos un rato a descansar a la sombra y de paso a refrescarnos con unas cervezas.

Esculturas de Xieng Khuan

El Buda reclinado sin duda fue el que más me gustó, tiene un tamaño descomunal, 40 metros, pero veréis otras esculturas curiosas, como una calabaza gigante que representa el tránsito de la tierra, al cielo y al infierno.

Puedes entrar por la boca de la escultura con pinta de demonio y subir a cada uno de los niveles. Encendimos la linterna del móvil porque dentro no se veía ni un pimiento y fuimos subiendo por las escaleras. Cuando llegas a la parte de arriba de la escultura habrás llegado al cielo. Sube porque desde arriba tendrás unas vistas muy chulas del Buda Park.

El horario del Parque Buda Xieng Khuan es de lunes a domingo de 8:00am a 17:00pm La entrada no llega a medio euro más o menos (5.000 kips) y por hacer fotos pagamos unos 3.000 kip.

Como llegar al Parque Buda Xieng Khuan

Si queréis llegar en autobús al Parque Buda tenéis que ir a la estación de autobús Talat Sao de Vientián, está cerca del mercado central.

Tenéis que buscar el autobús nº14 que es verde y blanco. Salen con una frecuencia de unos veinte minutos y tarda en función del tráfico que te encuentres unos 45 minutos en llegar. El parque Buda está a unos 24 kilómetros de la capital de Laos. El billete es muy barato cuesta unos 6.000 kip (unos 0,55€) por trayecto. Es la última parada, pero para no equivocarte cuando subas al bus indica al conductor que vas al parque para que él te indique cuando te tienes que bajar. Antes de irte asegúrate en la estación de autobuses de cuál es el último autobús que regresa del parque a Vientián.

Si no quieres depender del autobús, puedes ir desde Vientiane en tuk tuk. Tendrás que desplegar todas tus habilidades negociadoras como hicimos nosotros. Después fuimos a conocer la estupa budista Pha That Luang y otros lugares de interés en los alrededores de Vientián, pero esa es, otra historia .

Feliz fin de semana:)

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